La AEPD recuerda que hay que aplicar la normativa de protección de datos. Esta es la información básica que se debe conocer:

1. ¿Qué datos se pueden tratar?

Decide qué datos personales necesitarás tratar para llevar a cabo tu actividad, y para qué finalidad. La finalidad es muy importante, ya que la ley obliga al responsable a utilizar únicamente aquellos datos estrictamente necesarios para cumplir con la finalidad que determine. Y de ello dependerán las obligaciones que debas cumplir.

2. ¿Cuándo se pueden usar?

Antes de comenzar a tratar los datos, confirma que cuentas con una base de legitimación del tratamiento: cumplimiento de un contrato, consentimiento del titular, obligación legal, etc. Algunos tipos de datos, como los de salud o los relativos a la vida sexual, son datos especialmente protegidos, que necesitan una habilitación para poder tratarlos. Analiza cuál de las bases y, en su caso, de las habilitaciones es la que resulta de aplicación a tu actividad, ya que de no aplicar ninguna, no podrás tratar esa información.

3. ¿Cómo se deben proteger?

Debes contar con medidas técnicas y organizativas que garanticen la seguridad de los tratamientos que realices. Los datos especialmente protegidos necesitarán medidas más intensas. Para los tratamientos que lleves a cabo deberás realizar, previamente, un análisis de riesgos o, si fuera necesario, una evaluación de impacto.

4. ¿Se debe informar a alguien?

Las personas titulares de los datos tienen derecho a saber qué datos tienes de ellos y qué vas a hacer con sus datos. Y tú, como responsable del tratamiento, estás obligado a informarles de ello de forma clara antes de usar sus datos.

5. Derechos del titular

Tienes que facilitar a las personas cuyos datos tratas la posibilidad de ejercer sus derechos de protección de datos (acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición y portabilidad), ofreciéndoles un procedimiento accesible. Se les puede facilitar formularios claros para que puedan ejercer dichos derechos.

6. ¿Necesito un DPD?

La designación de una persona delegada de protección de datos (DPD) no es obligatoria para todas las empresas. Te corresponde a ti determinar si, según la actividad de la entidad o los tratamientos que realizas, es necesario. La actividad de DPD puede desarrollarse por alguien interno, con formación suficiente, o utilizar un servicio externo. Una vez designada, debe comunicarse su nombramiento a la AEPD.

7. ¿Qué documentación necesito?

Tienes que preparar y tener siempre a disposición una serie de documentación que acredite el cumplimiento de la normativa. Entre otros documentos, necesitas disponer de tres documentos importantes:

– Un Registro de Actividades de Tratamiento (RAT)

– Cláusulas informativas

– Un contrato de encargo de tratamiento

8. ¿Y si pasa algo?

Puede ocurrir que con ocasión del tratamiento se produzca una violación de la seguridad de los datos personales (brechas de seguridad). En ese caso, es conveniente disponer de medidas que permitan mitigar los efectos negativos. Ciertos acontecimientos se deben notificar a las autoridades y en ocasiones a las personas afectadas por las brechas de seguridad.

Agencia Española de Protección de Datos

Las empresas duplicarán su inversión en IA en 2026 y los CEOs se implican en su impulso, según BCG

La inversión corporativa en inteligencia artificial (IA) seguirá acelerándose, hasta el punto de que las empresas prevén duplicar su gasto en 2026, hasta situarlo en torno al 1,7% de sus ingresos, consolidando esta tecnología como una prioridad estratégica de largo plazo, según el informe ‘BCG AI Radar: As AI Investments Surge, CEOs Take the Lead’, elaborado por Boston Consulting Group (BCG).

El estudio, basado en una encuesta a 2.360 directivos de 16 países y 10 sectores, incluidos 640 consejeros delegados, constata que casi tres cuartas partes de los CEOs se consideran ya los principales responsables de la toma de decisiones en materia de IA y que la mitad cree que su propio puesto depende de los resultados que genere esta tecnología.

Pese a la incertidumbre económica, el 94% de las organizaciones planea mantener o aumentar sus inversiones en IA incluso si en los próximos 12 meses no se obtienen los impactos financieros esperados, lo que refleja el carácter estructural y transversal de estas apuestas más allá de los presupuestos puramente tecnológicos.

El informe identifica tres arquetipos de directivos -”pioneros”, “pragmáticos” y “seguidores”- y sitúa a España como un mercado mayoritariamente pragmático, con un 81% de organizaciones encuadradas en este perfil, frente a un 3% de pioneras y un 16% de seguidoras, lo que evidencia una aproximación cauta pero cada vez más estructurada a la adopción de la IA.

Entre los CEOs más avanzados, BCG destaca que alrededor del 60% del presupuesto en IA se destina a capacidades y ‘reskilling’ de la plantilla, así como a la adopción de agentes de IA, que concentrarán más de un tercio de la inversión prevista para 2026 y que cerca del 90% de estos líderes confía en que generen retornos cuantificables ya ese mismo año.

Agencia Europa Press

Las 7 tendencias clave en sostenibilidad que marcarán el 2026

2026 se perfila como un año de consolidación de la sostenibilidad empresarial. Las empresas de amplios sectores económicos se enfrentan a un panorama donde la sostenibilidad ya no se establece como un requisito regulatorio, sino como motor fundamental de la competitividad y la resiliencia. En este entorno, las empresas deben estar preparadas para los desafíos del futuro en materia de desarrollo sostenible y Agenda 2030. Por eso, desde el Pacto Mundial de la ONU España hemos preparado un informe detallado que muestra las principales tendencias ESG que darán forma al futuro y cómo estas pueden darle una respuesta para ser competitivas.

Tendencia 1: la sostenibilidad como motor directo de competitividad

La sostenibilidad ha superado ampliamente su visión como una responsabilidad meramente ética y se ha consolidado como clave para la competitividad empresarial. El 88% de las compañías identifica la sostenibilidad como una vía para generar valor futuro y el 88% de los CEOs afirman que los argumentos empresariales a favor de la sostenibilidad son hoy más sólidos que hace cinco años. En 2026, la sostenibilidad será un factor clave dentro de la estrategia empresarial para mantener la competitividad. El informe destaca cómo las empresas que incorporen la sostenibilidad de manera integral en su ADN corporativo, adoptando una estrategia a largo plazo, podrán acceder a nuevos nichos de mercado, optimizar costos y mejorar su rentabilidad.

Tendencia 2: cadenas de suministro más sostenibles

La sostenibilidad en la cadena de suministro se consolida como una tendencia estratégica. De hecho, la mitad de las empresas B2B ya asignan más volumen de negocio a proveedores sostenibles y se espera que esta proporción aumente hasta dos tercios en los próximos tres años. Además, esta tendencia también está impulsándose por normativas, especialmente en la Directiva de Informes de Sostenibilidad Empresarial (CSRD) y la Directiva de Diligencia Debida en Derechos Humanos (CSDDD) o el anuncio final de la Directiva Ómnibus.

Por este motivo, en 2026 las empresas grandes se enfocarán en integrar los criterios ESG en sus cadenas de suministro, mejorando la trazabilidad y la evaluación de riesgo. El informe destaca cómo este enfoque estratégico se convierte en una prioridad para mantener la competitividad en el mercado.

Tendencia 3: maduración de la inversión sostenible e ISR

El mercado de la Inversión Socialmente Responsable (ISR) sigue en expansión a nivel nacional y mundial. Según señala el informe sobre tendencias en ESG, el 43% de los activos gestionados en nuestro país son activos gestionados con criterios ESG.

En 2026, los mercados financieros darán un paso más hacia la madurez, mostrando que las empresas reporten datos verificables, comparables y auditables. Los bonos verdes y otras herramientas de financiación sostenibles exigirán que las empresas reporten datos verificables, comparables y auditables. Como refleja nuestro informe, la tendencia es inequívoca: la inversión sostenible deja de ser nicho y se convierte en un criterio estructural de asignación de capital.

Tendencia 4: el nuevo estándar ESG de la IA y la gobernanza sostenible

La inteligencia artificial (IA) será una herramienta clave en los sistemas de sostenibilidad en 2026. La IA mejorará la disponibilidad, calidad y trazabilidad de los datos ESG. De esta manera, se automatizan los procesos complejos y la interpretación de grandes volúmenes de información.

Además, se prevé que su uso se expandirá desde el reporting hasta otros ámbitos como la monitorización ambiental, la identificación de riesgos en la cadena de suministro, la gestión energética y el análisis predictivo de impactos. Así, se permitirá una toma de decisiones en tiempo real que mejorará la eficacia.

No obstante, su adopción requerirá una gobernanza sostenible, mayor transparencia y reducción de impactos ambientales, que se alineen con las tendencias en desarrollo sostenible.

Tendencia 5: refuerzo del reporting y transparencia

En 2026, las empresas afrontarán un salto en la forma de medir, verificar y comunicar su desempeño en sostenibilidad. La combinación de presión regulatoria, el escrutinio público y exigencias del mercado exigirán una transparencia basada en evidencias.

La entrada en vigor de la Directiva contra el Greenwashing o Greenwashing Directive será la piedra angular del cambio, pero no la única. Como señala el análisis de tendencias en sostenibilidad empresarial, las organizaciones deberán proporcionar información clara, relevante y fiable. Y aunque el paquete Ómnibus introduce flexibilidad para las pymes, la tendencia global sigue siendo hacia un reporting más exigente, donde las grandes empresas liderarán la transición.

Tendencia 6: aterrizaje regulatorio en España

2025 cerró un ciclo normativo clave en el desarrollo de normativas a nivel europeo. Ahora es el momento de comenzar el aterrizaje en las normativas nacionales. Tras la aprobación de la Ómnibus, España deberá transponer la Directiva CSRD, la CSDDD y otras leyes relacionadas con la sostenibilidad.

En este contexto, las empresas españolas tendrán que mejorar sus capacidades de reporting y adaptarse a modelos de negocio que no sólo cumplan las normativas, sino que superen los estándares en materia de desarrollo sostenible y ESG.

Tendencia 7: impulso a la transformación del sistema alimentario

El 2026 se situará en el centro de la agenda de sostenibilidad empresarial y financiera. La combinación de crisis climática, tensiones geopolíticas y riesgos crecientes para la seguridad alimentaria están acelerando los cambios hacia sistemas agroalimentarios sostenibles.

Las empresas del sector primario deberán adoptar prácticas más responsables en su producción primaria, mejorar la trazabilidad y reforzar la resiliencia de sus cadenas de suministro frente a riesgos climáticos.

Red Española del Pacto Mundial