Los nuevos impuestos a determinados servicios digitales y a las transacciones financieras, conocidos como tasas «Google» y «Tobin», entraron en vigor el pasado 16 de enero, con la previsión del Gobierno de que aporten a las arcas públicas unos 1.800 millones de euros.
Sin embargo, el Ministerio de Hacienda decidió retrasar las fechas para la presentación de las liquidacio-nes de los nuevos impuestos debido a la necesidad de ampliar el plazo de implantación de estas nuevas figu-ras tributarias y para facilitar a los contribuyentes el cumplimiento de las nuevas obligaciones fiscales, algo que no afecta ni a su entrada en vigor ni a los ingresos esperados.
