El 2010 fue un año rico en disposiciones de carácter tributario dictadas con carácter urgente. Buena prueba de ello es que aquellas que afectan al 2011 se vieron adelantadas respecto a otros años. Las novedades que albergan no se puede decir que sean poco bondadosas, pero lo cierto es que contemplan beneficios fiscales que afectarán a pocos contribuyentes.